Si no puedes ir afuera, entonces ve hacia adentro.


Escucho mucha gente decir que este virus es causa de un país, que es una farsa, que es una forma de controlarnos, etc...
No importa lo que tú creas que sea, aprovecha!!
La diferencia entre los mediocres y los admirables esta en como se manejan ante las circunstancias que la vida les presenta. No ganas nada con buscar un culpable. Maldecir a un gobierno por su ineptitud, quejarte de que no puedes salir e irrespetar la vida de otros al comprar desesperadamente, al burlarte de su preocupación, etc., solo habla de lo que llevas por dentro: tu falta de empatía y egocentrismo. 
Y no, no estoy diciendo que no seas lo que debes ser... solo te estoy invitando a pensar un poco sobre el verdadero sentido de todo esto. Esto no se trata de pelear contra gobiernos, ni de volvernos más rebeldes. Esto se trata de ir hacia adentro, hacia el fondo de nuestro corazón y allí encontrar un poco de empatía para compartirla con cualquiera que se encuentre en tu entorno.
No se trata de que no sientas miedo... el miedo es inevitable, es una respuesta de un organismo sano. Lo que no es sano es paralizarte, deprimirte, hundirte en la preocupación y la miseria de unos pensamientos pesimistas que no te llevan a ningún objetivo, excepto la autodestrucción.
Eres un ser humano con capacidades cognitivas excepcionales... utiliza la única herramienta que tienes para hacer la diferencia, piensa. No generes incertidumbre en los demás con ideas conspiratorias sin fundamento... utiliza tu energía para esparcir empatía, compasión, amor... eso es lo que necesitamos porque rabia descontrolada, desarmonía y caos ya tenemos suficiente. 
Ve hacia adentro. Medita un poco. Atrévete a ver lo bueno de tu interior y compártelo.
Muchos no expresan sus buenos sentimientos por miedo al que dirán, más sin embargo prefieren mostrarse indiferentes e inhumanos.
Acaso es eso mejor? No lo creo. No tiene sentido querer un mundo mejor cuando lo único que hacemos es dividir, crear miedo, crear desarmonía dentro de nosotros mismos. Porque todo empieza en nosotros. No hay que esperar porque un gobierno nos de la paz. La paz está en cada uno de nosotros y es nuestro deber compartirla. Es justo eso lo que nos esta pidiendo este planeta... que seamos solidarios.
Gracias por leerme.
- Palabras Esmeraldas

La cura para el coronavirus


Hola amigos de Palabras Esmeraldas, espero que estén teniendo un excelente día y que ustedes y cada miembro de su familia se encuentre bien.

El día de hoy he querido tomarme unos minutos para hablarles de algo que quizás ya muchos de ustedes saben, porque muchos de ustedes ya han despertado y otros ya están en camino a iluminar sus vidas. Lo que quiero plantearles, es en referencia al Coronavirus o Covid-19, pues es el tema principal en todos los noticieros y plataformas de redes sociales. 

Mi intención no es hablarles de lo que ya posiblemente han escuchado en las noticias o por las redes sociales: prevención, número de infectados, etc. Mi propósito es hacerles llegar un mensaje más positivo, algo que nos ayude a todos a entender con más profundidad de lo que se trata el Coronavirus. 

Muchos de los que estudian numerología, astrología, o cualquier otra rama de la espiritualidad, saben que este año, el 2020, es un año de cambios, de sacudidas, de una vibración fuerte.  Es decir, el 2020 es el año —como le digo yo— del ¡ya basta! Si analizamos su comienzo, nos percatamos que el 2020 empezó dándonos  donde nos duele y provoca: crisis humanitarias en América del Sur, fuertes tornados en partes de EE.UU., temblores en Puerto Rico, protestas sociales en varios países y, para darnos una sacudida más, ahora llega el Covid-19.

Es cierto que los desastres naturales y las epidemias han existido desde siempre, pero nuestra actitud sigue igual o quizás peor que antes. La vida nos ha dado oportunidades para “despertar” y no hemos hecho mucho caso, quizás por el egoísmo que nos consume, tal vez porque nos creemos supremos. Es justo el  egocentrismo desmedido la razón de esta publicación. 

El coronavirus, en mi opinión, no es el villano de esta historia. Creo que el villano principal es el excesivo egoísmo que destilan algunas personas, incluidos los gobernantes de ciertas naciones. Pero, no quiero enfocar esta publicación en buscar un culpable por la situación actual… no importa si el virus se originó en china, si lo fabricaron en un laboratorio, si es una mentira de los gobiernos para crear un nuevo orden mundial, ¡qué importa!

Por un momento debemos de dejar de culpar a otros por todo lo que pasa. Porqué mejor no nos enfocamos en resolver el problema, en combatirlo con la única cura que hay hasta el momento: la solidaridad.

Si, usted ha leído bien. Hasta la fecha, lo único que puede ayudar a mitigar el virus es su solidaridad, su cooperación, su compasión.  El coronavirus ha venido a recordarnos lo que revivimos en momentos de catástrofe, pero que se nos olvida una vez ha pasado la tormenta: el amor es la única fuerza inmune  a cualquier calamidad.  

He visto personas decir que este virus es una mentira más de los gobiernos; otros han arrasado con cuanto papel de baño, desinfectante y productos básicos hubiesen en el supermercado, olvidándose de los demás, porque no han pensado que en esta guerra no solo un grupo debe estar limpio. Para salir de esta nos necesitamos todos, sanos, enteros y compasivos.

Que esta sea una oportunidad para volver nuestra mirada hacia el interior, hacia ese rincón de nuestra alma que alberga la bondad que tanto necesita el planeta para subsistir. Somos más fuertes cuando trabajamos unidos por un mismo propósito. Una vez más, el villano aquí no es el coronavirus aunque haya enviado ya a unos cuantos al Huerto del Señor.  Aquí todos somos responsables de cada cosa que pasa, de cada hoja que cae de un árbol, de cada animal que a diario muere. 

Por tal motivo me atrevo a invitarte a ti que haces reiki, que meditas, que haces biomagnetismo, que conoces de medicina natural, que tocas un instrumento o que simplemente quieres hacer la diferencia, ofrece tu compasión, tu solidaridad y buena vibra a los demás.

A ti que compraste rollos de papel demás, que compraste alcohol y desinfectante demás, aprovecha y regalale a alguien... ponte en el lugar de aquellos que no tienen nada y piensa en como te sentirias si fueras tú el que carece. Compartamos lo que tenemos. Conectemos con nuestros familiares y dediquemos tiempo a reconocer la grandeza que cada uno lleva por dentro. Si lo único que se nos pide es que seamos pacientes y que nos quedemos en casa para no contagiarnos e infectar a otros, entonces no desafiemos  a las autoridades creyéndonos invencibles. 

Tengamos paciencia con todo esto. Seamos conscientes. Hoy quizás estas bien, pero no sabes cuando necesites la ayuda de alguien. Dejemos a un lado el egoísmo porque esto se trata de ser más empáticos, más amables, más humanos. Esto se trata de volver a conectar con nuestra verdadera esencia que es el amor. El mundo necesita de tu amor.

Gracias por leer Palabras Esmeraldas. Namaskar.

Ser sensible es ser un gran ser humano

Foto de Joseph Gruenthal en Unsplash

Nunca es un error ser "demasiado sensible". A pesar de que hayan personas que se aprovechen de ti alguna vez. Ser sensible es ser humano... un gran ser humano.  Ser sensible es una cualidad que muchos consideran una debilidad, porque en un mundo tan hostil, ser sensible es servir de comida para los lobos. Pero, esto es solo una forma de mantener a las almas sensibles bajo control. Porque a mucha gente no le conviene que los sensibles vayan esparciendo amor por ahí... eso podría despertar muchas almas del oscuro letargo en que se encuentran.

Ser sensible es una de las cualidades más maravillosas que puede poseer un ser humano.

Y la prueba más contundente de que eres un ser humano excepcional, es cuando eliges el perdón antes que el rencor... cuando eliges pasar por alto ciertas actitudes, no porque seas un tonto, sino porque comprendes que los seres humanos venimos a este plano a experimentar el amor que no nos dimos antes, en una previa encarnación. Porque al final, la respuesta de todo siempre eres tú. Nadie te hace nada, nadie te obliga a nada, nadie te ofende o te humilla sin tu permiso.

Sé que comprender este concepto requiere de un auténtico conocimiento interno, universal, que va más allá de los límites de la percepción y lógica humana establecida. Pero, si no eres tú en cada momento, si no muestras tu real esencia, entonces quién rayos eres?

En mi caso, si no puedo ofrecerte lo mejor de mi, entonces para qué estoy aquí? No me interesa competir, ni victimizar, ni juzgar, ni creerme mejor que tú... porque tú y yo somos lo mismo. Porque yo sin ti, no existo. Porque yo soy un ser sensible, que comprende que un alma sin amor, se vuelve nada. No temas de mostrarte como eres. Si eres sensible, siéntete orgulloso de tu sensibilidad.
#palabrasesmeraldas

Ahora siento...




Hace mucho tiempo que deje de escuchar excusas, críticas, burlas y desmotivaciones.
Hace mucho tiempo que, para mi, el ruido exterior, ese que  proviene de la negatividad, se convirtió  en un zumbido parecido al de los mosquitos. Lo escucho porque no puedo evitarlo, pero ya no me molesta, ya no pierdo energías en tratar de eliminar algo que se que es parte de mi entorno y que por más que trate nunca podré evitar. Aprendí a vivir con eso, y sobre todo a entenderlo.
Ahora presto más atención a lo que de verdad debo escuchar: a mi misma/o. Ahora dentro de mi existe una melodía armoniosa, única, que me ha llevado a descubrir lo majestuoso de mi alma. Desde que comencé a sentir la vida, bailo un ritmo diferente, un ritmo suave y tolerable a mis ansiedades. Es mi ritmo, el latir de mi corazón... que también es el mismo que proviene del universo.
Y aunque se que es riesgoso sentir, no me preocupa porque nada puede herirme. Solo siento y experimento... es lo único que al final me llevaré. 💓

#palabrasesmeraldas

Las rosas no duran nada...

Varias veces he escuchado personas decir que no les gusta que les regalen rosas porque no duran nada. Es cierto, las rosas duran un par de días, máximo una semana.
Pero, detrás de cada enunciado que expresamos hay algo que debemos analizar sobre nosotros mismos.
Cuando yo digo no me gustan las rosas porque no duran, se mueren rápido, debo analizar cómo estoy experimentando la vida.
Querer algo por el tiempo que pueda durarte es un sintoma de apego. Nada en esta vida es eterno. Si nos relacionamos con las personas pensando que las tendremos en nuestras vidas eternamente, nos hacemos daño, nos volvemos codependientes, y es ahí cuando empiezan nuestros dramas.
Cada cosa que hay en nuestras vidas tiene un principio y un fin, lo es nuestra mera existencia.
Todo es temporal. Nada nos pertenece y nada externo a nosotros puede en realidad proporcionarnos el goce que deseamos experimentar.
Una flor cortada al igual que una planta que puedes sembrar pueden morir en cualquier momento. Lo que hace a esa planta o a esa rosa especial, eres tú, tu capacidad de admirarla, de disfrutarla mientras esta viva.
El punto aqui es aprender a disfrutar todos los procesos de nuestras vidas. Aprender a disfrutar las cosas mientras duran porque en algun momento se marchitaran y moriran.
Todo a tu alrededor puede ser maravilloso siempre y cuando tú así lo quieras.
Aprendamos a disfrutar de las cosas por lo que son, sin apegos, sin condiciones, y agradeciendo cada día porque nos alegran la vida, porque son de utilidad para nosotros.

La esencia de la vida está en el agradecer.

#palabrasesmeraldas