Todo está dentro de tí...

¿Por qué nos empeñamos en buscar el amor y la felicidad en cosas fuera de nosotros? uno mismo es el que puede garantizarse felicidad, amor, y todo lo bueno que hay en el mundo. ESTAMOS AQUÍ PARA APRENDER. Así que si solo nos la pasamos preocupados porque las cosas no salen como queremos, o porque no nos aman como quisiéramos, nunca estaremos en el camino correcto hacia nuestra liberación y expansión. Nuestra estadía en la tierra es puramente para aprender más sobre nosotros mismos.

En nosotros mismos encontramos lo que, creemos, podemos encontrar en otros. Muchas veces nos fastidiamos la existencia porque queremos que los demás piensen o actúen igual a nosotros, y la verdad es que todo lo que nos fastidia de los demás, es solo un reflejo de nosotros mismos.

Por eso digo que estamos aquí para aprender. Debemos aprender a reconocernos en los demás. Debemos aprender a ser quienes de verdad hemos venido a ser. Cuando dices: "me fastidia la gente hipócrita", o "me fastidia cuando alguien se cree demasiado", en realidad es tu subconsciente que te recuerda que en esa persona están los cosas que no te gustan de ti mismo.

Has visto lo felices que son las personas que no hablan de los demás, que no critican, que no se concentran en lo negativo? Esas personas aprendieron que la vida resulta más hermosa, cuando te concentras en ti mismo y en ser mejor que TU mismo... esas personas también aprendieron que no es necesario que otros alaben sus buenas acciones.

Esas personas ya saben cual es su valor y cuál es su propósito... esas personas ya no necesitan demostrar a nadie nada, porque su única meta es ser ellos mismos sin importar si hay días de lluvia o sol; si hay frío o calor... a ellos no les importa nada más que vivir el momento y ser felices.

Que esperas tu? Para lograr eso y mas, debes dejar atrás todas las cosas que te mantienen preso. Si quieres puedes, pero para querer hay que primero analizar lo que se quiere y preparar un plan de cómo lo vas a conseguir. En ese plan el primer paso es empezar a creer en ti y conocer tus capacidades.

Feliz día! 😉

#PalabrasEsmeraldas

Decidí



Decidí...

Y así, después de esperar tanto, un día como cualquier otro... ¡decidí triunfar! Decidí no esperar a las oportunidades sino yo mismo buscarlas. Decidí ver cada problema como la oportunidad de encontrar una solución. Decidí ver cada desierto como la oportunidad de encontrar un oasis. Decidí ver cada noche como un misterio a resolver... decidí ver cada día como una nueva oportunidad de ser feliz.

Aquel día descubrí que mi único rival no eran más que mis propias debilidades, y que en éstas está la única y mejor forma de superarnos; aquel día dejé de temer a perder y empecé a temer a no ganar. Descubrí que no era yo el mejor y que quizá nunca lo fui, me dejó de importar quién ganara o perdiera.... ahora me importa simplemente saberme mejor que ayer.

Aprendí que lo difícil no es llegar a la cima, sino jamás dejar de subir.

Aprendí que el mejor triunfo que puedo tener, es tener el derecho de llamar a alguien "Amigo".

Descubrí que el amor es más que un simple estado de enamoramiento... el amor es una filosofía de vida.

Aquel día dejé de ser un reflejo de mis escasos triunfos pasados y empecé a ser mi propia tenue luz de este presente.

Aprendí que de nada sirve ser luz si no vas a iluminar el camino de los demás.

Aquel día decidí cambiar tantas cosas... aquel día aprendí que los sueños son solamente para hacerse realidad...

Desde aquel día ya no duermo para descansar... ahora simplemente duermo para soñar.

-Walter Elias Disney

Semillas de Amor


Un hombre trabajaba en una fábrica distante cincuenta minutos de ómnibus de su casa. En la siguiente parada entraba una señora anciana que siempre se sentaba junto a la ventana. Ella abría la bolsa, sacaba un paquetito y se pasaba todo el viaje arrojando alguna cosa para fuera.

La escena siempre se repetía y un día, curioso, el hombre le preguntó qué arrojaba por la ventana.

- Tiro semillas, respondió ella.- ¿Semillas? ¿Semillas de qué?- De flores. Es que veo para afuera y la calle está tan vacía... Me gustaría poder viajar viendo flores coloridas por todo el camino. ¡Imagine cuán bello sería!- Pero las semillas caen sobre el asfalto, son aplastadas por las ruedas de los autos, devoradas por los pájaros... ¿Cree usted señora que las semillas germinarán a la vera de la calle?- Así es, hijo mío. Aunque muchas se pierdan, algunas acaban cayendo en la tierra y con el tiempo van a brotar.- Aún así, demorarán en crecer, necesitan agua...- Ah, yo hago mi parte. Siempre hay días de lluvia. Y si alguien arroja las semillas, las flores nacerán.

Diciendo esto, se dio vuelta hacia la ventana y recomenzó su trabajo. El hombre descendió luego más adelante, pensando que la señora ya estaba senil. Un tiempo después, un día, en el mismo ómnibus, el hombre al mirar para afuera percibió flores a la vera del camino. Muchas flores. ¡El paisaje estaba colorido, perfumado y lindo! Se acordó entonces de aquella señora. La buscó en vano. Le preguntó al chofer, que conocía a todos los pasajeros de viaje.

- ¿La viejecita de las semillas? Pues, murió hace cerca de un mes.

El hombre se volvió a su lugar y continuó mirando el paisaje florido por la ventana

“Quién diría, las flores han brotado!, ¿Pero de qué le valió su trabajo? Murió y no pudo ver toda esta belleza.”

En ese instante, oyó una risa infantil. En el asiento de enfrente, una niña señalaba por la ventana, entusiasmada:

- ¡Mirá qué lindo! Cuántas flores por la calle... ¿Cómo se llaman aquellas?

Entonces, entendió lo que aquella señora había hecho. Aunque ya no estaba ahí para ver, hizo su parte, dejó su marca, la belleza para la contemplación y la felicidad de las personas. Al día siguiente, el hombre subió al ómnibus, se sentó junto a la ventana, sacó un paquetito de semillas del bolso... Y así dio continuidad a la vida, sembrando con entusiasmo y alegría nuevas semillas...

"¿Qué semillas estás arrojando al costado de tu camino? ¿Estás dejando el mundo más bello de lo que estaba cuando lo encontraste? ¿El mundo ha sembrado en tí semillas que solo dan espinas quizás? Si es así, permiteme recordarte que todavía puedes elegir volver a redecorar tu vida con las flores y el perfume que más te agrade, solo es cuestión sembrar con cosas buenas el camino florido que quieras transitar, para ti, para los otros, para Dios.